EL CINE VUELVE A REMEMORAR UN ACCIDENTE HISTÓRICO DE LA AVIACIÓN

En enero de 2024, se estrenó en Netflix “La Sociedad de la Nieve”, del director Juan Antonio Bayona, un remake del accidente aéreo ocurrido en octubre de 1972 en el que un grupo de rugbiers uruguayos del Colegio Stella Maris que volaban desde Montevideo hacia Chile en un avión de la Fuerza Aérea Uruguaya (FAU), para participar de una competencia, quedó atrapado en la cordillera de los Andes.

El avión 571 de la FAU, un Fairchild FH-227D perteneciente al Grupo de Aviación N.º 4, era piloteado por el coronel Julio César Ferradas, acompañado por el copiloto teniente coronel Dante Lagurara; de los pasajeros, la mayoría eran jóvenes de entre 19 y 25 años. 

La aeronave partió el 12 de octubre del Aeropuerto de Carrasco y, debido a las fuertes turbullencias, debió realizar una escala en la ciudad de Mendoza. Al día siguiente, partieron desde el aeropuerto “El Plumerillo” con nuevo plan de vuelo (Malargüe, Paso El Planchón, Curicó, La Angostura y Santiago). La meteorología no era óptima y el viento de frente era bastante intenso. Las comunicaciones con el Centro de Control del Área (CCA) de Santiago fueron las habituales, pero una espesa masa de nubes los sorprendió. Los pilotos se desorientaron y trasmitieron mal las coordenadas de la posición del avión. Creyendo que pasaban por Curicó, pidieron autorización para el descenso y aterrizaje. 

El CCA los autorizó a bajar desde el nivel de vuelo 180 a 100 de altitud, la tripulación confirmó nivel 150 y el piloto viró, a la derecha y al norte, y descendió. El peligro fue inminente. En un acto desesperado, pusieron los motores a plena potencia para lograr el ascenso, pero se produjo el impacto de la cola contra una montaña y perdieron ambas alas. Solo quedó el fuselaje que colisionó contra la nieve. Trece pasajeros murieron en ese choque.  

El piloto, antes de fallecer, les comunicó a los pasajeros que se encontraban en Curicó. Ese dato desorientó a los sobrevivientes que pensaron que estaban en territorio chileno cuando en realidad estaban en Argentina.  

El operativo de búsqueda se realizó con un avión Twin Otter DH-6, del Servicio Aéreo Fotogramétrico, que sobrevoló la cordillera. Más tarde, se sumaron otras aeronaves. Al día siguiente, continuó la búsqueda en un operativo conjunto entre la Fuerza Aérea Chilena (FACH) y la Fuerza Aérea Argentina (FAA) que colaboró con tres aviones Sabre F-86. También se sumaron los carabineros y un Fairchild gemelo, y se completó la búsqueda por tierra con el equipo de socorristas andinos.

Mientras tanto los sobrevivientes, encerrrados en lo que quedaba del avión, trataron de protegerse del frío. Buscaron extremar su supervivencia, se las ingeniaron para conseguir agua, racionar la comida que tenían, buscar abrigos, cerrar el fuselaje con valijas para conservar la temperatura de lo que quedó del avión e intentar comunicarse con el exterior. El equipo de radio se había perdido junto con la cola de la aeronave, solo poseían una radio portátil con la que escuchaban las noticias y se enteraron de la finalización de su búsqueda. La desesperación los invadió, decidieron organizarse y diseñar una travesía para pedir ayuda.

Los pasajeros Fernando Parrado y Roberto Canessa fueron durante diez días los protagonistas de una esforzada caminata. El 21 de diciembre, se encontraron con un arriero chileno Sergio Catalán Martínez, quien los ayudó a llegar a San Fernando, Chile, donde se encontraba el Regimiento de Infantería de Colchagua.

La operación final de rescate estuvo a cargo de la FACH, el Cuerpo de Socorro Andino y la Fiscalía de Aviación. Se utilizaron tres helicópteros UH-1H, dos para el rescate y uno para función logística. Salieron al mediodía del 22 de diciembre y ambas aeronaves iniciaron su descenso por el cajón del río Tinguirrica a través de una espesa niebla. 

Finalmente, y luego de una travesía muy difícil entre la niebla, el viento y las severas turbulencias, lograron ubicar el fuselaje del avión y a los sobrevivientes. El hecho histórico recorrió el mundo y se lo denominó “ El milagro de los Andes”. De los 45 ocupante del avión, solo sobrevivieron 16. 

Fuentes: 

Sarmiento Castillo, Julio Norberto. “El papel del helicóptero en el desarrollo de los pueblos, un rescate muy solidario”, publicado en el I Congreso Internacional de Historia del helicóptero “Augusto Ulderico Cicaré”, Saladillo, provincia de Buenos Aires, R.A. año 2015.

Accidente aéreo del vuelo de la Fuerza Aérea Uruguaya 571 en los Andes, Youtube.

Read, Piers Paul (1974) ¡Viven! La tragedia de los Andes

Fotos: Clarín

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