El 15 de septiembre se llevó a cabo, en el Helipuerto “Oficial Principal Rubén Balestra”, ubicado en el puerto de Buenos Aires, la ceremonia que conmemoró el 80.° aniversario del Servicio de Aviación de la Prefectura Naval Argentina (PNA), uno de los pilares más importantes de nuestro país en cuanto a tareas de vigilancia, búsqueda y rescate (SAR, por sus siglas en inglés) y aeroevacuaciones en altamar, y en todas las áreas fluviales nacionales.

El acto fue encabezado por el Prefecto Nacional Naval, prefecto general Guillermo José Giménez Pérez; acompañado por el Subprefecto Nacional Naval, prefecto general Alejandro Paulo Annichini; integrantes de la plana mayor de la Fuerza; jefes de servicios; el suboficial Encargado General junto con los encargados y con la totalidad del personal superior y subalterno. Asimismo, asistieron representantes de las fuerzas de seguridad y policiales, autoridades de círculos, asociaciones, fundaciones y mutuales vinculadas a la institución, e integrantes del Cuerpo de Veteranos de Guerra de Malvinas de la Prefectura.
Como parte protocolar de la ceremonia, el prefecto general (RE) VGM Jorge Omar Etchetto realizó el toque de Campana de Honor en homenaje a los excombatientes y caídos de la institución en cumplimiento del deber durante la guerra de Malvinas, para luego dar pie a la entonación del Himno Nacional Argentino.
El titular del Servicio de Aviación, prefecto principal Juan Manuel López, tomó la palabra y expresó: “Han transcurrido 80 años desde que unos jóvenes intrépidos eligieron el camino de las alas y dieron inicio a una historia marcada por la vocación de servicio mediante nuestras aeronaves”.
“Fueron muchos los hitos durante estos 80 años, pero cada uno de ellos forjó el temple de nuestro personal. Sin duda, el hecho más significativo ha sido la participación de nuestro personal en la guerra de Malvinas, donde escribieron páginas de gloria”, declaró el prefecto principal. Y continuó: “Hoy quiero homenajear a los veteranos de guerra que nos honran con su presencia, y cuyo ejemplo es inigualable”.

Hacia el final de su discurso, el titular del Servicio de Aviación manifestó: “Quiero dirigir mi profundo reconocimiento al personal, que fue y es el motor de la institución, a nuestros predecesores y veteranos de guerra que, gracias a su abnegación y esfuerzo, forjaron al Servicio de Aviación que hoy conocemos”. Y cerró: “Quiero convocar a nuestras jóvenes generaciones a abrazar las alas de la Prefectura y honrar el legado que tenemos”.
Luego, el Prefecto Nacional Naval entregó el reconocimiento correspondiente a la designación del Jefe Honorario del Servicio, prefecto general (RE) VGM Jorge Omar Etchetto. A su vez, distinguió a las primeras promociones de egreso del Curso Aviador y Mecánico de Mantenimiento Aeronáutico del Centro de Extensión Profesional Aeronáutica (CEPA) , al personal por su trayectoria y destacada labor en operaciones SAR, a egresados de cursos extrainstitucionales dictados por el CEPA y a veteranos de guerra.
La ceremonia finalizó con el descubrimiento de las placas conmemorativas por el 80.° aniversario del Servicio de Aviación, que se mantiene firme a su lema: “No avanzar es retroceder”.
El legado de Malvinas
Tras el desembarco argentino del 2 de abril, la PNA recibió la orden de establecerse en las islas y cumplir el rol de policía naval. Para ello, se desplegaron medios navales y aéreos, siendo el Puma PA-12 y los Short Skyvan PA-50 y PA-54 las aeronaves designadas para formar parte del Teatro de Operaciones del Atlántico Sur.
Cabe aclarar que también hubo unidades aéreas desplegadas en las bases de Río Grande y Río Gallegos que ayudaron en misiones de transporte y vigilancia, como los Puma PA-11 y PA-13, junto con los Short Skyvan PA-51 y PA-52.
Estos aparatos fueron vitales para el esfuerzo conjunto de las fuerzas armadas en Malvinas, dado que brindaron apoyo en tareas de transporte y reconocimiento. A medida que la guerra avanzó, las aeronaves de la PNA comenzaron a emplearse en misiones que demandaron a sus tripulaciones una veloz adaptación al entorno y a las diversas situaciones que surgieron.
Los aviadores de la PNA tuvieron que desempeñarse, por ejemplo, en misiones de reconocimiento a baja altitud; apoyo aéreo a los guardacostas; transporte de personal, alimentos y municiones; búsqueda y rescate; búsqueda de aeronaves argentinas y de pilotos eyectados; y tareas de control y vigilancia.
Algunas de las misiones destacadas fueron el apoyo del PA-54 al guardacostas GC-83 “Río Iguazú”, que ayudó en la navegación del buque desde el continente hacia las islas y permitió su arribo a Puerto Argentino el 13 de abril. En este contexto, el buque y la aeronave atravesaron condiciones meteorológicas adversas en pleno bloqueo naval británico, pero lograron sobrepasarlas con éxito.
La actuación aérea de la PNA también tuvo consecuencias materiales, ya que sus medios desplegados en las islas fueron destruidos, como el PA-50, mientras que el PA-54 y el PA-12 fueron capturados por las fuerzas británicas después de sufrir averías. Las tres unidades recibieron con posterioridad las condecoraciones “Operaciones en Combate”y“Prefectura en Malvinas”.
Fotos: Prefectura Naval Argentina