
La línea aérea de bandera abrió una nueva etapa en su planificación con un plan de actualización de su parque aeronáutico. La compañía confirmó que, entre 2027 y 2031, sumará veinte aviones de nueva generación, una decisión que representa la mayor inversión en material de vuelo de los últimos diez años y que busca fortalecer tanto la red doméstica como los servicios regionales e intercontinentales. La iniciativa fue presentada en el Salón Aeronáutico Internacional de Farnborough, Inglaterra, y forma parte de la estrategia de crecimiento definida para los próximos años.
De acuerdo con el comunicado difundido por la línea aérea, quedaron formalizados los acuerdos para incorporar seis Airbus A330-900neo y ocho Boeing 737 MAX 10. El proyecto se completará con seis Boeing 737 MAX 8, dos de ellos ya contratados y otros cuatro previstos dentro del mismo esquema de expansión. El primer equipo arribará al país durante el primer trimestre de 2027.

La empresa señaló que el plan permitirá reemplazar una cuarta parte de su parque aeronáutico y cerca del sesenta por ciento de las unidades destinadas a los servicios de largo recorrido. También destacó que toda la operación se financiará con recursos propios, un aspecto que refleja la apuesta de la compañía por sostener un proceso de crecimiento con fondos generados por su actividad.
Uno de los cambios más importantes llegará con el Airbus A330-900neo, modelo que suplantará parte de los actuales A330-200 utilizados en las rutas internacionales. Esta versión incorpora motores Rolls-Royce Trent 7000, mejoras aerodinámicas y nuevos sistemas que reducen el consumo de combustible y las emisiones, además de ampliar el alcance operativo. La cabina ofrecerá un diseño completamente renovado con tres clases de servicio: Ejecutiva, Premium Economy y Econom, y una configuración inédita dentro de Aerolíneas Argentinas.
El segmento de cabotaje y los destinos regionales también formarán parte de esta transformación. Los Boeing 737 MAX 10 aportarán mayor capacidad en comparación con los los 737-800 que hoy cumplen esas operaciones y compartirán gran parte de sus sistemas con los MAX 8 que se encuentran operativos. Esa compatibilidad simplifica la capacitación de pilotos y técnicos, facilita las tareas de mantenimiento y mejora la disponibilidad de las aeronaves.

Especialistas del sector destacan que este tipo de decisiones responde a una tendencia que atraviesa a la aviación comercial. Las empresas buscan modelos capaces de disminuir el consumo de combustible, reducir costos y ofrecer una experiencia de viaje más confortable.
La llegada de estas nuevas unidades representa mucho más que una compra de aviones. Se trata de una decisión que proyecta el futuro de Aerolíneas Argentinas, fortalece su capacidad para responder al crecimiento de la demanda y acompaña la evolución de una industria que avanza hacia equipos cada vez más eficientes, sostenibles y preparados para afrontar los desafíos de los próximos años.
Fuentes y fotos: Aerolíneas Argentinas, Reuters, TN Economía.