El operativo aéreo que permitió trasladar a los F-16 hasta Argentina

La llegada de otros seis F-16 al país cerró una travesía que comenzó a miles de kilómetros de la provincia de Córdoba. Detrás del arribo hubo una operación aérea de alta complejidad, con escalas, apoyo logístico, reabastecimiento en vuelo y participación de pilotos nacionales durante parte del recorrido.

Los cazas completaron el segundo ferry desde Dinamarca, con paradas en España y Brasil antes del último tramo hacia el Área de Material Río IV, en Córdoba. Las seis unidades tocaron pista el 29 de septiembre, tras un despliegue que conectó el norte de Europa con Sudamérica.

El lote estuvo compuesto por cuatro F-16AM monoplaza y dos F-16BM biplaza. Con esta entrega, la flota pasó a contar con 12 ejemplares de ese sistema de armas.

Una de las diferencias frente al traslado anterior estuvo dentro de las cabinas. Algunas aeronaves cruzaron el Atlántico con aviadores de nuestro país que ya habían completado su capacitación.

La distancia exigió una estructura de respaldo a lo largo de la ruta. Un C-130 Hercules y un Boeing 737 acompañaron la misión junto con tres KC-135R Stratotanker, encargados de aportar combustible durante el cruce.

El tramo sobre el océano presentó uno de los mayores desafíos. Cada F-16 recibió diez cargas en el aire, una asistencia que permitió sostener un recorrido superior a 7000 millas.

El procedimiento requiere precisión entre el caza y el avión cisterna. Durante la transferencia, ambas máquinas deben conservar la posición necesaria hasta completar la maniobra y continuar el trayecto.

La operación demandó, además, escalas y coordinaciones entre distintos países para llevar la formación hasta destino. Ese esquema permitió sostener una misión extensa, en la que cada etapa dependió del trabajo conjunto entre las tripulaciones, el personal técnico y los medios de soporte.

El arribo marcó otro paso dentro del Programa Peace Condor. La incorporación de estas seis unidades se suma a la primera tanda recibida en diciembre de 2025 y forma parte del proceso de adaptación del sistema F-16 en el país.

Más allá de sumar aeronaves, el segundo ferry dejó a la vista todo lo que existe detrás de un traslado de estas características: miles de millas, combustible en vuelo, asistencia logística y coordinación entre numerosos equipos. Esta vez se agregó un elemento particular: pilotos nacionales ocuparon las cabinas de algunas unidades durante parte del cruce del Atlántico.

Fuentes: Ministerio de Defensa de la Nación, Fuerza Aérea Argentina / Fotos: Lautaro Vera, Comunicación Institucional de la Fuerza Aérea Argentina.

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