Hace 37 años, el 6 de marzo de 1986, la sonda soviética VeGa 1 sobrevolaba el cometa Halley a tan solo 8.890 km de distancia.

Las estaciones interplanetarias automáticas no tripuladas VeGa, en ruso «Ве́га» de Венера (Venus) y Галлей (Halley), fueron diseñadas para estudiar el planeta Venus y el cometa Halley.

Se construyeron dos vehículos idénticos (el VEGA 1 y 2), que completaron con éxito sus programas de vuelo entre 1984 y 1986. VEGA-1 tenía la misión de estudiar la atmósfera venusina mediante globos, la que se convirtió en la primera experiencia de aeronáutica a través de una atmósfera extraterrestre de la historia.

En el diseño de los instrumentos científicos y sus sistemas de apoyo participaron científicos de nueve países: URSS, Austria, Bulgaria, Hungría, RDA, Polonia, Francia, RFA y Checoslovaquia. También participaron la Agencia Espacial Europea (EPA), Japón y los Estados Unidos.

Las estaciones de la serie VeGa constaban de dos partes: un vehículo de vuelo con una masa de 3.170 kg y un vehículo de descenso con una masa de 1750 kg. La carga útil de la nave de descenso era un módulo de aterrizaje de 680 kg y llevaba un globo sonda atmosférico, cuyo peso junto con los paracaídas y el sistema de llenado de helio no superaba los 120 kg.

Modelos de ingeniería de los cuerpos y los aparatos de aterrizaje de los VeGa en el Museo
Nacional del Aire y el Espacio del Smithsoniano.

Los datos de los módulos de aterrizaje se retransmitían a la Tierra mediante sobrevuelos, y los de los globos sonda, directamente a antenas de 60-70 m situadas en el territorio de varios países, entre ellos la URSS y EEUU. El Módulo de Aterrizaje disponía de un pequeño equipo de perforación para estudiar la composición del suelo.

“El VeGa y el cometa Halley se movían en trayectorias opuestas y la velocidad de aproximación superaba los 70 km/s. Si los aparatos se hubieran retrasado una hora, la divergencia en la aproximación habría sido de unos 100 mil km. Además, no había sido posible calcular de antemano la trayectoria del movimiento del cometa con la precisión necesaria. Para el apoyo astrométrico terrestre se desarrolló e implementó en la URSS el programa SoProG, con la participación de 22 instituciones astronómicas. La órbita del cometa siguió afinándose hasta que el VeGa pasó junto a su núcleo. La información obtenida permitió acercar el instrumento europeo Giotto a una distancia de 596 km del cometa.

El globo sonda soviético de la estación Vega expuesto en el Centro Stephen Udvar-Gezy, del Instituto Smithsoniano / Museo Nacional del Aire y del Espacio (EE.UU).

La transmisión de imágenes comenzó el 4 de marzo, abarcando unas 1 500 tomas de las regiones interiores del cometa Halley y unas 70 de su núcleo, información sobre el entorno de polvo en el interior del cometa y características del plasma. También midieron la tasa de evaporación del hielo (40 toneladas por segundo en el momento del sobrevuelo del “VeGa”), entre otros datos. Por primera vez se obtuvieron imágenes del núcleo del cometa y se pudo determinar que su tamaño era de 8 × 8 × 16 km; el periodo de rotación era de 53 horas y, a través de las características de las emisiones de polvo, se determinó la presencia de cráteres circulares. Por último, se detectó la presencia de moléculas orgánicas complejas.

La última sesión de comunicación con la estación VeGa-1 se llevó a cabo el 30 de enero de 1987. En ella se registró un agotamiento completo del nitrógeno en los depósitos de gas. La última sesión con la estación “VeGa-2” con comandos a bordo se llevó a cabo el 24 de marzo de 1987.

En la actualidad, VeGa está fuera de servicio en órbita heliocéntrica (alrededor del Sol).

Fuente: NASA

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