La exploración espacial podría dar un salto tecnológico con una nueva forma de impulsar naves hacia destinos lejanos. La Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio (NASA, por sus siglas en inglés) confirmó avances en el desarrollo de SR-1 Freedom, un proyecto que busca demostrar el uso de energía nuclear para generar electricidad y alimentar motores capaces de operar durante los viajes interplanetarios. Su lanzamiento está previsto para fines de 2028, con Marte como destino.

La novedad se concentra en uno de los componentes centrales del vehículo: el módulo de potencia. La agencia anunció acuerdos técnicos que permitirán continuar con la construcción del sistema encargado de transformar el calor producido por un reactor de fisión en energía eléctrica. Este mecanismo representa una alternativa para las misiones que necesitan recorrer grandes distancias y disponer de una fuente de suministro durante los períodos prolongados.
La empresa Sierra Lobo Inc. tendrá a su cargo el desarrollo del equipo de conversión mediante un ciclo Brayton cerrado, un sistema que utiliza el calor para mover una turbina conectada a un generador eléctrico. Su funcionamiento se basa en la circulación de un gas dentro de un circuito. El trabajo se realizará bajo un contrato destinado a tareas de diseño, ensayos y operaciones en el Centro de Investigación Glenn, ubicado en Cleveland, Estados Unidos.
El reactor será desarrollado por el Laboratorio Nacional de Idaho, dependiente del Departamento de Energía estadounidense. Ambos componentes formarán una unidad capaz de abastecer los propulsores eléctricos y otros instrumentos de la nave. Por razones de seguridad, el dispositivo de fisión permanecerá inactivo hasta que el vehículo abandone la órbita terrestre.
A diferencia de los motores químicos convencionales, que consumen grandes cantidades de combustible en períodos breves, la propulsión eléctrica utiliza energía para acelerar partículas y generar empuje. Aunque la fuerza obtenida es menor, su aplicación durante los trayectos extensos ofrece ventajas en el consumo de propelente (material que se utiliza para generar empuje) y abre nuevas posibilidades para las futuras expediciones al espacio profundo.
SR-1 Freedom tendrá otra tarea durante su viaje. La misión transportará la SkyFall, una carga científica integrada por tres helicópteros inspirados en Ingenuity, el pequeño vehículo que realizó su primer vuelo controlado sobre Marte el 19 de abril de 2021. Estos equipos buscarán recopilar la información del terreno, estudiar las posibles zonas de exploración e identificar los lugares con presencia potencial de agua.

El programa también apunta a desarrollar capacidades que puedan aplicarse en las futuras instalaciones sobre la superficie lunar. La experiencia obtenida, con el reactor y sus sistemas de conversión, servirá como referencia para los proyectos que necesitan suministro energético en regiones donde la luz solar resulta insuficiente.
La iniciativa atraviesa una etapa de desarrollo y de pruebas, con desafíos técnicos y requisitos de seguridad por completar antes del despegue. Si cumple sus objetivos, la demostración marcará un antecedente para el uso de propulsión eléctrica nuclear en misiones interplanetarias y ampliará las herramientas disponibles para explorar otros mundos.
Fuente y fotos: NASA